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Aires nuevos

El sistema de tratamiento de aguas residuales de Londres data de la época victoriana. Ahora, el gobierno ha emprendido un enorme programa de actualización del sistema a las exigencias del siglo XXI y posteriores.

Texto Michael Miller Foto Getty Images, GIW & Thames Tideway Tunnel

Suministro de electricidad, gas y agua Explorer bearings Fiabilidad Rodamientos axiales de rodillos a rótula Rodamientos de rodillos cónicos

Datos

El proyecto del Túnel del Lee
Longitud: 6,9 kilómetros
Profundidad: 75 metros en Abbey Mills, 80 metros en Beckton.
Diámetro interno: 7,2 metros
Número de aros de hormigón: 4072
Capacidad: 16 millones de toneladas de aguas residuales y pluviales al año. Estas aguas pluviales actualmente se vierten en el río Lee, un afluente del Támesis.

GIW INDUSTRIES
Ubicación: Grovetown, Georgia, EE. UU.
Fundada en 1891; denominada anteriormente Georgia Iron Works
Número de empleados: 614
Empresa matriz: KSB AG, con sede en Frankenthal, Alemania
www.ksb.com/giw-en

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Lee Tunnel

Contacto de venta

Mark L Borland, Mark.L.Borland@skf.com

Londres tiene una historia variopinta en lo que se refiere al tratamiento de sus aguas residuales. A mediados del siglo XIX, sus habitantes vertían 400.000 toneladas de aguas residuales al río Támesis cada día, lo que equivalía a unos 150 millones de toneladas cada año. El hedor llegó a ser tan nauseabundo que el Parlamento, situado a orillas del río bajo la sombra del Big Ben, tuvo que suspender sus sesiones en el verano de 1858, un acontecimiento que sería recordado como el Gran Hedor.

Para solucionar este problema, el gobierno construyó una red extensa de alcantarillas y plantas de tratamiento diseñadas para cubrir las necesidades de una población de cuatro millones de personas. Esta red de la época victoriana sigue ­vertebrando el sistema de alcantarillado actual de la ciudad, pero debe atender al doble de habitantes.

Ahora, Londres ha emprendido el ambicioso proyecto Thames Tideway para agrandar y actualizar el sistema. Cuesta unos 4600 millones de libras esterlinas (6200 millones de euros) y está diseñado para durar hasta bien entrado el siglo XXII.

Uno de los elementos clave del proyecto, llamado el Túnel del Lee, discurre casi 7 kilómetros bajo el distrito londinense de Newham. Ubicado a entre 75 y 80 metros bajo la superficie, es el túnel más profundo que se haya perforado en Londres.

GIW Industries, con sede en Georgia, EE. UU., ha construido seis bombas centrífugas verticales de lodos para el proyecto del Túnel del Lee. Cada bomba GIW Minerals, con un rodete de 2,13 metros de diámetro, pesa más de 45 toneladas.

Básicamente, el túnel es una cisterna extremadamente grande utilizada para almacenar el agua cuando hay lluvias torrenciales, que impide que llegue agua contaminada al río Lee cuando las plantas de tratamiento de aguas residuales están al máximo de su capacidad. Después, cuando vuelven a tener capacidad, las bombas extraen el agua del túnel y la envían a las plantas de tratamiento.

“Una bomba centrífuga utiliza un rodete giratorio accionado por un eje para dar más energía al caudal”, dice Brian Prochaska, ingeniero jefe de GIW. “Arrastra agua hacia la entrada y aumenta la presión”. Cada bomba del Túnel del Lee es impulsada por un motor de 3,4 MW de velocidad variable, que permite extraer el agua pluvial desde el túnel a 80 metros de profundidad a caudales de hasta 3 m3 por segundo.

“Las bombas GIW están hechas de una fundición blanca especial resistente al desgaste que colamos nosotros mismos aquí”, continúa. “Somos una de las pocas fundiciones del mundo capaces de producir bombas tan grandes de fundición blanca”.

Las bombas pueden manejar material abrasivo que destruiría una bomba corriente de acero inoxidable en cuestión de horas, dice. Se prevé que las bombas del Túnel del Lee durarán muchos años sin sufrir un desgaste apreciable. Además, están diseñadas para manejar objetos sólidos hasta el tamaño de una pelota de baloncesto. Se trata de una prestación importante puesto que el Túnel del Lee está pensado para funcionar como aliviadero de aguas pluviales en las que puede haber de todo, desde piedras o zapatos hasta latas de cerveza.

El Túnel del Lee, con un costo estimado de 635 millones de libras esterlinas (870 millones de euros), es un proyecto internacional. La tuneladora, con un ancho equivalente a tres autobuses londinenses de dos pisos y apodada Busy Lizzie, fue fabricada en Alemania. GIW, el fabricante estadounidense de las bombas, es una filial propiedad al 100% de la empresa alemana KSB AG, y SKF suministró los rodamientos y los sistemas de lubricación para las bombas.
Como dice Ronnie Willis, jefe de producto para la bomba vertical de aguas pluviales de GIW: “Nuestros ingenieros trabajaron con SKF para determinar la disposición correcta de los rodamientos. Fue un proyecto difícil, pero dentro de lo que nos creíamos capaces de hacer, y la prueba es que lo hemos conseguido”.

Para cada bomba, SKF suministra:

  • un rodamiento axial de rodillos a rótula SKF Explorer 29468 E para soportar las principales cargas axiales
  • un juego de rodamientos de rodillos cónicos 32256 J2 para soportar la carga radial en el lado de accionamiento del eje así como cualquier carga axial inversa
  • un rodamiento de rodillos a rótula SKF Explorer 24080 ECCJ/W33 para soportar la carga radial en el lado del rodete del eje
  • un sistema de lubricación por circulación de aceite con un circuito hidráulico de detención del acumulador, que protege los rodamientos durante dos minutos adicionales en caso de producirse una falla eléctrica, de modo que puedan detenerse las bombas principales de forma segura sin dañar los rodamientos.

El cabezal cortador de la tuneladora utilizado para perforar el Túnel del Lee.Una de las bombas de lodos que se utilizará en el Túnel del Lee.Descargue la  aplicación de Evolution para iPad para ver una presentación de diapositivas con imágenes del proyecto del Túnel del Lee.

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