Caries bien diagnosticadas

 

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Resumen

IDMoS Dental Systems Ltd fue fundada en 2001 y tiene su sede en el Parque Tecnológico de Dundee, en Escocia. El nombre de la empresa corresponde al acrónimo inglés de Sistemas Innovadores de Detección y Monitorización. El objetivo de IDMoS es desarrollar tecnologías y aplicaciones innovadoras para la detección y monitorización de la caries dental, que presenta importantes necesidades clínicas no satisfechas, ofreciendo soluciones que benefician igualmente a facultativos y pacientes.
La empresa ha desarrollado un sistema, el Caries Detection Device, que permite la detección de caries:

– con mayor precisión y certeza que las técnicas existentes;

– sin los riesgos de seguridad asociados al uso repetido de radiografías;

– precozmente, cuando es posible detenerla o eliminarla.

 

Una empresa escocesa de alta tecnología ha desarrollado una revolucionaria herramienta diagnóstica para los dentistas. Ofrece más precisión y la posibilidad de prescindir de los nocivos rayos X.

La caries dental es una plagaque afecta a personas de todo el mundo y, con 170.000 dentistas en Estados Unidos, 280.000 en Europa y cerca de un millón en todo el mundo, hay una gran oportunidad de mercado para quien pueda ayudar a aliviar el dolor. Según las estimaciones, el mercado de equipos y suministros dentales alcanzó los 3.000 millones de dólares en 2003, sólo en Estados Unidos.

IDMoS Plc, una joven empresa de alta tecnología con sede en el Parque Tecnológico de Dundee, en Escocia, ha desarrollado innovadores equipos médicos para el diagnóstico y monitorización de enfermedades clínicas. En octubre de 2007, la empresa lanzó sus dos primeros productos, CarieScan y CarieScan Plus, para detectar la caries dental y crear una base de datos de pacientes significativa. IDMoS ha iniciado la elaboración de una red de distribución internacional para apoyar su ambicioso programa de crecimiento. Los segmentos de mercado objetivo incluyen software, equipos y suministros dentales.

El dispositivo CarieScan ha sido desarrollado para ofrecer un método de detección y monitorización de la caries dental más preciso que las radiografías o la valoración visual convencional. El sistema es cómodo tanto para el usuario como para el paciente y no hay exposición a los nocivos rayos X, por lo que puede aplicarse en un conjunto más amplio de pacientes.

En todo el mundo, se está pasando de la restauración a la prevención. Como sistema de diagnóstico, el dispositivo CarieScan tiene una precisión superior al 92 por ciento. Ofrece muy pocos falsos positivos y falsos negativos y tiene capacidad para la detección precoz. Pone a disposición de los dentistas una herramienta para mejorar el tratamiento de las caries y reducir el riesgo de diagnósticos erróneos.

La idea de los productos dentales surgió de investigaciones realizadas durante 10 años en dos universidades escocesas, St Andrews (Facultad de Química) y Dundee (Facultad de Odontología), utilizando una técnica llamada espectroscopia de impedancia electroquímica o espectroscopia de impedancia en corriente alterna. Esta técnica tiene un gran potencial en el campo de la caracterización de materiales y se utiliza habitualmente en la caracterización de recubrimientos, baterías, pilas de combustible y corrosión. También se utiliza para la investigación de la difusión de iones en membranas, en el estudio de interfaces de semiconductores y en aplicaciones biomédicas.

 

La técnica consisteen hacer pasar una tensión sinusoidal de baja amplitud a través de un diente y medir la corriente sinusoidal producida por la perturbación. Al igual que la resistencia en CC, la impedancia es una medida de la capacidad de un circuito para resistir el flujo de carga. Se mide la respuesta transitoria y se calcula la impedancia mediante una función de transferencia. Aplicando frecuencias múltiples, se obtiene un espectro de datos de impedancia. La utilidad de CarieScan reside en la interpretación de estos datos.

Las aplicaciones dentales han sido desarrolladas por científicos electroquímicos en colaboración con Nigel Pitts y Chris Longbottom, expertos de renombre internacional en el diagnóstico de las caries y directivos cofundadores de la empresa. Juntos, reúnen más de 25 años de experiencia en el campo del diagnóstico y tratamiento preventivo y han hecho aportaciones importantes a la cariología.

IDMoS Dental Systems Ltd, ahora parte de IDMoS Plc, fue constituida en 2001 y tiene su sede en el Parque Tecnológico de Dundee, desde donde puede acceder a recursos de ambas universidades y mantiene estrechos vínculos con el Hospital y Facultad de Odontología de Dundee y el Centro de Innovaciones Clínicas de la Facultad de Medicina. La empresa también contrata a científicos expertos con una formación multidisciplinar en aplicaciones de las ciencias físicas, sobre todo en electroquímica y bioimpedancia.

Alasdair Christie, responsable de desarrollo y operaciones de IDMoS, explica que la idea de utilizar el método en aplicaciones dentales fue financiada inicialmente por las universidades, para facilitar el proceso de los ensayos clínicos sobre la evaluación de los beneficios de la pasta de dientes. Habiendo demostrado la viabilidad del concepto, sufragaron la idea de progresar a un sistema comercial para el diagnóstico de las caries. Se recaudaron unos 7 millones de euros como capital para la puesta en marcha a través de su cotización en el Mercado de Inversiones Alternativas de la Bolsa de Valores de Londres en noviembre de 2004.

 

Además de desarrollarsu negocio dental, Christie afirma: «La tecnología cuenta con aplicaciones fuera de la odontología y ya hemos identificado otras oportunidades que desarrollaremos a su debido tiempo y que incluyen productos para facilitar el diagnóstico no invasivo y la monitorización de patologías como la osteoporosis y los cánceres de piel».


Los beneficios de la colaboración

Los sistemas basados en la impedancia en corriente alterna suelen ser muy voluminosos y pueden pesar hasta 30 kilogramos cuando se acoplan a las interfaces médicas adecuadas. IDMoS quería encapsular la tecnología en un pequeño sistema portátil y recurrió al Centro de Monitorización de la Condición (CMC) de SKF en Livingston, Escocia. El CMC cuenta con más de 20 años de experiencia en el diseño de instrumentos portátiles. Originalmente era un fabricante especializado en equipos portátiles para monitorizar el ruido y las vibraciones de maquinaria rotativa, y fue adquirido por SKF en el año 2000.

«Tuve mi primer contacto con CMC, que ofrecía una plataforma tecnológica personalizable, a principios de 1999», dice Alasdair Christie, responsable de desarrollo y operaciones de IDMoS. «Nuestras tecnologías respectivas encajaban bien. Su producto ya tenía la capacidad de respuesta portátil y una placa personalizada nos permitió incorporar las especificaciones de salida de fuente y de seguridad médica. Un software integrado modificado permitió desarrollar una plataforma personalizada con un uso final específico».

Entre los factores clave que hicieron que IDMoS eligiera a CMC, se encuentran su amplia experiencia y conocimientos técnicos y el hecho de que comprendiera los procesos necesarios para llevar un producto de la fase de desarrollo a producción. La contribución del CMC al proyecto consistió en el desarrollo de los prototipos iniciales, utilizando los recursos de diseño electrónico, mecánico y de software propio de SKF. Una parte importante del desarrollo inicial consistió en analizar las señales generadas por el sistema de exploración de la aplicación para caries utilizando una técnica llamada análisis FFT (Transformada rápida de Fourier).

Dice Keith Hamilton, responsable de ingeniería del SKF CMC de Livingston: «Tenemos una plataforma de desarrollo rentable de productos que abarca todas las fases, desde el diseño hasta la fabricación. Somos un centro especializado en instrumentación portátil. Como desarrollamos nuestros propios productos, pudimos ahorrar tiempo, riesgo y dinero a IDMoS». Añade Christie: «Esta colaboración ofrece a IDMoS los beneficios de una empresa más grande, al aprovechar una infraestructura ya establecida. Reducimos el riesgo de desarrollo acudiendo a un equipo con un historial probado de éxitos, reducimos costes al no tener que duplicar recursos y acortamos el plazo de lanzamiento adaptando tecnología existente».

Ambas empresas trabajaron conjuntamente en el proceso de siete etapas que llevó el concepto del producto desde las especificaciones del mercado a la planificación, el diseño, la implementación, verificación del producto y pruebas, hasta la fabricación piloto y puesta en venta. «Ha sido un proyecto magnífico», indica Christie. «Es un proceso iterativo y nos hemos beneficiado de él».