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La vida en el carril rápido

Albert Llovera es una de esas personas extraordinarias: tenaz, decidido, enérgico y competitivo. Ha superado las consecuencias de un grave accidente de esquí que dejó paralizada la parte inferior de su cuerpo y se convirtió en el único corredor de rally parapléjico del mundo en obtener un título.

Texto Richard Surman Fotos cortesía de Albert Llovera

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Datos

Albert Llovera

Nació en: Andorra
Edad: 48 años
Logros: En 1984 compitió en los Juegos Olímpicos de Invierno con tan solo 17 años representando a Andorra. Ganador de la Copa Peugeot de Rally 1989 en Andorra. Ganador del Campeonato de España de Rally 2012 en el Grupo N.

En una conversación con Albert Llovera, no hay indicio de los obstáculos que ha tenido que superar para convertirse en un exitoso corredor de rally. Lo que se nota es una sensación general de disfrute de la vida y una auténtica pasión por las carreras, la ortopedia, inspirar a los demás, el desarrollo de sillas de rueda, los mandos de manejo adaptados y diferentes dispositivos que permiten caminar a personas con movilidad reducida.

“No soy ni Superman ni alguien especial”, dice Llovera, aunque viendo los desafíos que le ha planteado la vida y cómo los superó, queda muy claro que sí se trata de alguien muy especial.

Originario del diminuto país de Andorra, Llovera nació en 1966. Creció en el intenso mundo del esquí de competición y, a los 17 años, participó en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984 en Sarajevo, Yugoslavia. Pero su vida cambió para siempre en 1985, durante su retorno a Sarajevo para participar en la Copa Europea de Esquí, cuando cayó a 100 km/h cuando bajaba en una pendiente. Las graves lesiones que sufrió lo dejaron en silla de ruedas.

Llovera hizo frente a los tiempos difíciles que lo aguardaban con un coraje que le dio fuerzas durante un traumático período de recuperación y adaptación a la vida en silla de ruedas. Desde el comienzo, estaba claro que Llovera iba a retomar su vida activa. Incluso cuando estaba recuperándose en el hospital, no dejaba tranquilos a los médicos hasta que lo dejaran ir a un concierto de rock con sus hermanos. “El empuje y la determinación me ayudaron”, dice en retrospectiva. “Mi madre dice que estoy exactamente igual que antes del accidente. Todo el mundo es capaz de superar obstáculos, pero esa capacidad hay que usarla. O se usa o se pierde”.

Tras su alta del hospital, Llovera emprendió una extraordinaria historia de descubrimiento y aventura. Participó en un proyecto de investigación de lesiones de médula espinal de la Administración Nacional Estadounidense de la Aeronáutica y del Espacio (US National Aeronautics and Space Administration, NASA). “En la Luna no se necesitan sillas de ruedas”, afirma entre risas. Durante su paso por las instalaciones de la NASA, comenzó a practicar baloncesto: “Así, volví a introducirme en el mundo del deporte, ya que me di cuenta de que una persona en una silla de ruedas podía seguir participando en deportes de competición”.

La otra gran pasión de Llovera eran las carreras de autos. “Mi pasión por el manejo provino del esquí”, explica. “Las sensaciones de manejar y de esquiar son similares. Uno está sobre ruedas o sobre esquíes, y las rodillas equivalen a la suspensión de un automóvil. De a poco, me acostumbré a manejar únicamente usando las manos. Manejar me da una fantástica sensación de libertad. En Andorra, los sábados a la noche de invierno eran realmente un descontrol: cuando íbamos a la discoteca, nos juntábamos y hacíamos un recorrido a toda velocidad por todos los centros de esquí más importantes. Alguien me comentó que yo manejaba tan rápido como algunos de los mejores pilotos, así que empecé a introducirme en el mundo del automovilismo.

En 1987, Llovera ganó el campeonato Andorrano de Cuatriciclos y, luego de un duro entrenamiento y un gran desempeño en rally y competición, ganó el trofeo Peugeot de Rally en Andorra en 1989.

Siguió una serie de victorias en Andorra y Cataluña, cuya culminación en el año 2000 fue la obtención del segundo puesto en el Campeonato Catalán de Velocidad. Hubo otro cambio de rumbo en 2001 y 2002 con el auspicio de Fiat en el Campeonato Mundial de Rally Junior, cuando quedó en el séptimo y octavo lugar al cruzar la meta en Finlandia y Córcega, respectivamente. Al mismo tiempo, Llovera se convirtió en un especialista en ortopedia deportiva, “no solo para ‘personas discapacitadas’”, destaca, “sino para todo tipo de lesiones deportivas, especialmente de esquí”. También participa en el desarrollo de mandos adaptados para automóviles y en la ingeniería de equipos de movilidad, además de brindar charlas a empresas y a personas con lesiones graves. “Quiero transmitir el mensaje de que, aun con lesiones graves, la gente puede lograr muchas cosas”.

En 2011, Llovera obtuvo el noveno lugar en el Campeonato Mundial de Rally; en 2012, ganó el Campeonato Español de Rally en el Grupo N, y luego fue quinto en el Rally de España de 2014 antes de abandonar la competición para concentrarse en el Rally Dakar. “El objetivo más importante en este momento es preparar nuestro buggy para los desafíos extremos del Rally Dakar 2015”, dice Llovera*. “Después de eso y a partir de marzo de 2015, vamos a prepararnos intensamente para el Dakar 2016. Vamos a concentrarnos especialmente en la regulación de la temperatura del motor, que nos trajo grandes problemas en el Dakar 2014. También vamos a concentrarnos en maximizar la manejabilidad del buggy en la arena”.

Como era de esperar, la mayor parte de la vida de Llovera transcurre fuera de su hogar. “Paso unos 200 días [al año] fuera de casa. Por ello, cuando estoy en casa, paso el mayor tiempo posible con mi hija Cristina. Ella es la persona más importante de mi vida. Vamos juntos de fiesta y a bailar, también me encanta pasar tiempo con mis padres y mis hermanos. Mi madre es una cocinera sensacional”. ¿Y para relajarse? “Mis hobbies tienen que ver mayormente con deportes con amigos: esquí, tenis y, recientemente, un alocado descenso de montaña en una silla de ruedas de diseño especial. Pero también estoy muy centrado en las técnicas de relajación, especialmente en la respiración controlada”.

Llovera resume su enfoque de la vida de manera típicamente franca: “De ninguna manera voy a pasar mi vida metido en mi casa”, dice. “Lucho todos los días para mantener este ritmo de vida”.

*La entrevista a Llovera fue realizada antes del Rally Dakar 2015. Llovera tuvo éxito y acabó el rally en 41a posición en la categoría de automóviles.

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