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¡Sin manos!

El automóvil autónomo puede ser el próximo paso en el futuro del sector global del automóvil, al revolucionar los viajes en este tipo de vehículos. El fabricante sueco Volvo Cars quiere dar a sus clientes la opción de soltar el volante en la ciudad de Gotemburgo, donde la empresa tiene su sede.

Texto Jan Lindroth  Fotos Volvo Cars

Automoción Unidades de cubo de rueda Otros servicios

Datos


Volvo Cars

Fundación: 1927
Propietario:
Geely Holding (China)
Ventas: 130 000 millones de coronas suecas (13 900 millones de euros)
Empleados: 25 000
Automóviles vendidos: 503 127 en 2015
Mercados más importantes: China, Suecia, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania.
www.volvocars.com

Drive Me
El proyecto Drive Me comenzó en 2013.
Las primeras pruebas en carretera con tráfico real se realizaron en 2014 en Gotemburgo.
El SUV XC90 de Volvo será el primer modelo autónomo.
Los automóviles autónomos son uno de los proyectos de desarrollo más grandes de Volvo.
La tecnología autónoma, como el frenado y el estacionamiento asistido, el control de velocidad y la asistencia al conductor, ya se encuentra disponible en los automóviles Volvo o se incluirá en 2016.
Las pruebas beta de automóviles autónomos con 100 clientes reales comenzarán en 2017.
El lanzamiento previsto al mercado es en 2020.

Volvo Cars y SKF
SKF es un importante proveedor de rodamientos para Volvo Cars. Suministra unidades de rodamientos para cubos de ruedas y unidades de suspensión MacPherson directamente a Volvo Cars, pero también se encuentran rodamientos SKF en muchos otros componentes, como las cajas de engranajes y los accesorios de motor fabricados por otros proveedores. Un Volvo típico contiene más de 20 productos SKF.
SKF instala sus rodamientos en los automóviles de Volvo desde la escisión de esta de SKF en 1927.

Enlaces relacionados

Volvo Cars

Contacto de venta

Per Lönnfält, Per.Lonnfelt@skf.com

En Gotemburgo es habitual ver a la gente leer el periódico, escribir mensajes de correo electrónico o mirar videos camino al trabajo, pero no desde el asiento del conductor. Pero todo eso va a cambiar.

En 2017, el fabricante sueco de automóviles Volvo Cars pondrá en marcha su proyecto Drive Me (Condúceme), en el que se equipará progresivamente a un total de 100 clientes con su tecnología de automóvil autónomo, para que puedan circular por las calles de Gotemburgo en vehículos autónomos.

“Ya hay Volvos autónomos en la vía pública pero ahora se trata de una prueba en condiciones reales con clientes reales”, explica Marcus Rothoff, director del Programa de Conducción Autónoma de Volvo Cars. “Nuestra intención es iniciar el lanzamiento comercial de nuestros automóviles autónomos en 2020”.

La industria automovilística global ha recibido con entusiasmo la conducción autónoma, y la presenta como el cambio más importante desde la introducción del motor de combustión interna. Según los expertos, impactará profundamente tanto en los fabricantes de automóviles como en los consumidores y, a la larga, en el propio sistema vial.

Pero sobre todo, cambiará nuestra percepción del hecho de viajar.

“Desde nuestro punto de vista, el proyecto pretende devolver al cliente tiempo y libertad”, dice Rothoff. “El tiempo es nuestro bien más valioso y no debe desperdiciarse en atascos o manejando en autopistas despejadas. En los Estados Unidos, los desplazamientos al trabajo ocupan, en promedio, 26 minutos diarios y ese es el tiempo que queremos devolver al consumidor”.

“La seguridad es otro aspecto crucial”, continúa Rothoff. “Creemos que la conducción autónoma puede mejorar enormemente la seguridad”.

Existen diferentes niveles de autonomía. Los automóviles Volvo tendrán una autonomía de nivel 4, es decir, el automóvil podrá manejarse sin conductor en tramos designados del sistema vial, y le devuelve el control al conductor fuera de esos tramos o si lo requieren las condiciones meteorológicas o la situación del tráfico.

Para que su sofisticado software pueda hacerse cargo de la conducción del automóvil, Volvo utiliza radar, cámaras, sensores y láseres para explorar el entorno del automóvil, la carretera y otros vehículos. Cuando es necesario, el conductor puede recuperar el mando del vehículo mientras esté en movimiento o parado en la banquina, con total seguridad.

“En las ciudades más grandes, salvo las calles estrechas y las condiciones de tráfico denso, una parte importante de la red vial sería apta para la conducción autónoma”, dice Rothoff.

Una cuestión importante que deberán resolver los fabricantes de automóviles y las compañías de seguros es a quién corresponde la responsabilidad legal de un automóvil autónomo en caso de accidente. La solución de Volvo es asumir la responsabilidad total del vehículo mientras se maneje en modo autónomo.

“No puede haber ambigüedades en el tema de la responsabilidad legal y confiamos plenamente en la seguridad de nuestra tecnología”, declara Rothoff.

Con la seguridad como máxima prioridad, Volvo se ha fijado una meta ambiciosa: ni una sola muerte ni un solo herido grave al volante de un Volvo nuevo al final de la década. Es un ­objetivo que la conducción autónoma ayudará a hacer ­realidad.

Juniper, una firma británica de investigación de mercados, predijo en un informe de diciembre de 2015 que los automóviles autónomos empezarán a comercializarse en volúmenes significativos en 2021 y, en 2025, habrá un parque global de unos 20 millones de vehículos autónomos. Al igual que Volvo, Juniper cree que la demanda vendrá impulsada por un deseo de mayor comodidad y seguridad, con América del Norte y Europa, inicialmente, como principales mercados.

El informe señala a Volvo como segundo actor en importancia en el segmento de automóviles autónomos, detrás de Google, que está desarrollando automóviles totalmente autónomos –la llamada autonomía de Nivel 5–, capaces de circular sin conductor en cualquier situación. El ranking tiene en cuenta la tecnología, las pruebas de carretera realizadas y el alcance del proyecto.

Un factor importante es conseguir que el conductor y los pasajeros confíen plenamente en el automóvil cuando circula en modo autónomo. Sin esa confianza, difícilmente el cliente comprará el automóvil ni podrá conocer todo su potencial.

“Si no confías en el vehículo, no podrás relajarte y aprovechar ese tiempo libre para hacer algo útil”, dice Rothoff. “Y se pierde un aspecto importante”. Hará falta tiempo y esfuerzo, continúa, pero en los últimos años se han introducido otras prestaciones autónomas, como el frenado y el estacionamiento asistido. “Creemos que estas prestaciones allanaron el camino hacia un automóvil totalmente autónomo”, concluye.

Un factor imprescindible para su éxito comercial es conseguir que el conductor confíe plenamente en el automóvil autónomo. Para que su sofisticado software pueda hacerse cargo de la conducción del automóvil, Volvo utiliza radar, cámaras, sensores y láseres para explorar el entorno del automóvil, la carretera y otros vehículos.

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