spread-1

Carretera hacia la sostenibilidad

Las emisiones de gases de efecto invernadero del sector logístico son un problema creciente. Pero cada vez más proveedores de servicios logísticos están tomando medidas para hacer más sostenible su actividad.

Texto Allison Jackson Ilustraciones Studio Muti – Folio Art

Otra industria Otros productos Otros servicios

El multibillonario sector logístico global genera casi el 6% de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo causadas por la actividad humana. Es un problema creciente. La expansión de la economía mundial implica una expansión paralela del sector logístico y su huella de carbono.

Por suerte para el planeta y, en gran parte, gracias a los objetivos de reducción de emisiones de los gobiernos, las presiones de los clientes y, en algunos casos, un deseo genuino de reducir su impacto medioambiental, cada vez más proveedores de servicios logísticos invierten en medidas para hacer más sostenible su actividad.

Pero los progresos han sido lentos, debido en gran parte a la fragmentación del sector de transporte por carretera, responsable de casi el 80% de las emisiones, según Edgar Blanco, director de investigación del Centro de Transporte y Logística del Massachusetts Institute of Technology, en los Estados Unidos.

“Es lo que más diferencia a la logística”, dice Blanco. “Aunque no es la mayor fuente de emisiones del mundo, es la que sigue subiendo en vez de bajar”.

Pero crear un sector más ecológico es posible. Según los expertos, las empresas pueden modernizar sus flotas o utilizar combustibles alternativos, aumentar el factor de carga de los camiones y trenes, aumentar la eficiencia energética de los depósitos, implantar programas de capacitación de conductores y combinar diferentes modalidades de transporte.

¿Por qué ha tardado tanto el sector en tomar medidas?

Resulta que hacer los cambios necesarios es complicado. Uno de los grandes obstáculos es la necesidad de colaborar con los clientes y, a veces, con los competidores.

Esta colaboración se da con más facilidad en los sectores de transporte marítimo y aéreo, dominados por un número reducido de grandes empresas, pero es más difícil de conseguir en el muy fragmentado sector del transporte por carretera.

“El 80% de todos los movimientos de camiones son realizados por propietarios de uno o dos camiones”, explica Blanco.

“Quien debe invertir en sostenibilidad es el propietario del camión, y esa persona puede no tener el capital, los conocimientos o el interés suficiente para hacer la inversión. Después de todo, al final del día, cobrará lo mismo que cualquier otro conductor”.

Algunas empresas más grandes consiguen iniciar colaboraciones, lo que les permite acceder a beneficios económicos.

Wheels Clipper, un proveedor estadounidense de servicios logísticos, convenció a su cliente Tropicana para que compartiera con su competidor Ocean Spray una conexión ferroviaria entre Nueva Jersey y Florida.

En el marco de esta colaboración, Tropicana envía su jugo de naranja a Nueva Jersey y Ocean Spray aprovecha los vagones vacíos de Tropicana para transportar sus arándanos a Florida, con el consiguiente ahorro económico y una reducción de emisiones para ambas empresas. Y Wheels Clipper ganó otro cliente.

Otras empresas se vuelven ecológicas por obligación.

La empresa ferroviaria estatal alemana DB Group, que incluye DB Schenker Logistics, su operador logístico propiedad al 100% de la ­primera, está obligada a contribuir al objetivo del gobierno alemán de reducir las emisiones de carbono en un 40% en 2020 respecto de los niveles de 1990. DB Schenker Logistics, responsable de la mayor parte de las emisiones del grupo, tiene previsto cumplir sus objetivos de contribución mediante una combinación de capacitación para sus más de 30.000 conductores y acuerdos como el que ha firmado con Maersk Line, que compromete a la empresa danesa de buques de contenedores a reducir un 20% sus emisiones a lo largo de los próximos cinco años a cambio de transportar más mercancías para DB Schenker Logistics.

El gobierno sueco, que quiere tener un sector de transporte totalmente independiente de los combustibles fósiles en 2030, también utiliza medidas coercitivas.

Según Mattias Goldmann, director general del laboratorio de ideas sueco Fores, muchas empresas buscan hacer más sostenible su actividad en respuesta a presiones gubernamentales y, cada vez más, a las exigencias de sus propios clientes.

Por ejemplo, una alianza de 10.000 camiones ha creado estaciones de reabastecimiento de biocombustible repartidas por todo el país, mientras algunos municipios aplican normas sobre emisiones y factores de carga para los camiones que entran en su región.

“Suecia es un país de largas distancias y no mucha gente y, por ello, debemos ser muy eficientes en el sector del transporte”, dice Goldmann. “Es un campo en el que Suecia puede ser un referente mundial”.

Los desafíos planteados por la necesidad de crear un sector logístico más sostenible son aún mayores en los países en vías de desarrollo, cuyos gobiernos, muchas veces, no aplican las leyes medioambientales y están más preocupados por combatir la pobreza y el desempleo.

“La prioridad para estos gobiernos es el empleo, sin importar mucho el camión que se maneje”, dice Blanco.

Pero incluso un propietario de camión con poco dinero para gastar puede reducir sus emisiones y ahorrar dinero si mejora el mantenimiento, maneja a velocidades más bajas y elige las rutas más directas.

“Si, como empresa, planifico mis operaciones logísticas para que sean más ecológicas, eso es lo que conseguiré”, dice Blanco. “Pero lo tengo que planificar, del mismo modo que planifico para que sean más eficientes y ágiles”.

SKF permite soluciones de logística sostenibles y confiables

Logística y Cadena de Demanda de SKF apoyan la cadena global de suministro y distribución del Grupo. Su función es desarrollar y prestar servicios rentables, competitivos y respetuosos con el medioambiente.

Las emisiones generadas por las actividades de logística de SKF están incluidas en los objetivos definidos en la estrategia del Grupo sobre el clima. El objetivo es reducir un 30% las emisiones de CO2 por tonelada-kilómetro para finales de 2016 respecto del año base de 2011. Para lograr sus objetivos, SKF se centra en tres áreas principales:

1. Eliminar transportes innecesarios.
2. Cambiar a modalidades de transporte más eficientes en términos de CO2.
3. Mejorar la eficiencia de las modalidades de transporte elegidas.

Al cierre del ejercicio de 2014, SKF ya ha logrado una reducción del 15%.

Ser responsable en materia de sostenibilidad exige dedicación. Sin embargo, se ha demostrado en numerosas ocasiones que las soluciones sostenibles son oportunidades de negocio que, muchas veces, también permiten reducir costos. SKF se posiciona como proveedor líder de soluciones de logística sostenibles y está determinada a seguir buscando soluciones que contribuyan a nuestro objetivo climático.

Contenido relacionado