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Socios en el norte

La colaboración entre SKF y la Universidad Tecnológica de Luleå, en Suecia, beneficia a las dos partes. SKF puede explorar nuevos usos para sus tecnologías y la universidad adquiere experiencia solucionando problemas reales.

 La ciudad de Luleå está situada en la costa nororiental de Suecia, a tan sólo 120 kilómetros al sur del Círculo Polar. En esas latitudes los inviernos son largos, pero en verano el sol brilla durante más de 23 horas al día.

Aunque Luleå nació como ciudad dedicada a la minería y al comercio marítimo, hoy también es un importante centro tecnológico y de investigación gracias a la elevada inversión en infraestructuras informáticas.

Con este contexto de fondo, SKF estableció en 2012 un Centro Tecnológico Universitario (CTU) dentro de la Universidad Tecnológica de Luleå (UTL), el quinto centro de este tipo en el mundo. Hoy, la colaboración entre la empresa y la universidad crece día a día y sus académicos trabajan en un abanico de proyectos relacionados con la monitorización de estado. Estas investigaciones incluyen encontrarle nuevos usos a la tecnología Insight, la nueva solución inteligente de SKF para rodamientos. Presentada en la feria Hannover Messe de 2013, SKF Insight permite conocer en todo momento las condiciones de trabajo de los rodamientos.

Jerker Delsing, profesor de electrónica industrial de la UTL, explica que la colaboración beneficia a todos los investigadores que participan en el Centro Tecnológico Universitario. “La colaboración con la industria nos ayuda a afinar nuestra investigación”, dice. “También disfrutamos mucho más de nuestro trabajo”.

Per-Erik Larsson, enlace de SKF con el CTU, afirma que los beneficios fluyen en ambos sentidos. “Tenemos una relación abierta y transparente, con el objetivo común de buscar las mejores soluciones tecnológicas para los problemas a los que nos enfrentamos”, dice.

Actualmente, ocho investigadores trabajan en distintos proyectos dentro del CTU, junto con seis estudiantes doctorales de Estados Unidos, Finlandia, México, Nepal y Suecia.

Además de contar con recursos propios, el CTU está vinculado a otros tres departamentos de la universidad: Elementos de Máquinas; el Laboratorio de Sistemas Integrados de Internet (EISLAB); e Ingeniería de Operaciones y Mantenimiento. De esta forma, SKF puede acceder a los conocimientos de académicos no financiados directamente por el CTU. Al mismo tiempo, la inversión financiera de SKF tiene una repercusión indirecta en la universidad, tanto económica como en términos de conocimientos.

Según Delsing, uno de los principales beneficios para los académicos participantes es la experiencia práctica. “Es uno de los aspectos más apasionantes de nuestra relación, ya que nos permite saber qué necesita la industria”, dice.

Delsing dice que los académicos a veces pueden pasar por alto las cuestiones prácticas. Por ejemplo, desarrollar un rodamiento capaz de informar continuamente sobre su estado es mucho más complejo que limitarse a determinar cómo transmitir información del punto A al punto B.

“En la vida real, existen barreras que nos cortan el camino y tenemos que encontrar la forma de superarlas”, dice. “Las preguntas que nos plantea SKF hacen que la investigación avance porque, a menudo, nos hacen fijarnos en cosas que, como académicos, podríamos pasar por alto”.

Cuando se creó el centro, SKF expuso sus necesidades a la UTL y ésta propuso 16 proyectos diferentes. SKF analizó las propuestas y las clasificó por orden de importancia. Según Larsson, las propuestas de la UTL se ajustaban perfectamente a las necesidades de SKF.

Aún es pronto para comercializar los productos obtenidos gracias a esta colaboración, pero puede que ese día no tarde en llegar. El CTU también trabaja en el proyecto de automatización más importante de Europa, Arrowhead. Dirigido por la UTL, cuenta con la participación de 78 empresas e instituciones, incluyendo SKF.

Dice Delsing: “A través de la colaboración en Arrowhead queremos probar rodamientos inteligentes para ejes montados para trenes y ver si la tecnología puede funcionar en un entorno real”.

SKF Insight es una marca del Grupo SKF

 

SKF Insight
Lanzada en la feria industrial Hannover Messe 2013, la tecnología SKF Insight permite que los rodamientos se conviertan en el corazón y el cerebro de la maquinaria giratoria.

Antes de su lanzamiento, los equipos de monitorización de estado de los rodamientos sólo podían informar sobre daños una vez de que éstos ya se habían producido. SKF Insight, gracias a su tecnología sensora inalámbrica e inteligente, permite monitorizar e informar acerca del estado del rodamiento incluso antes de que el daño empiece a manifestarse. Esto permite a los clientes tomar medidas correctoras, como añadir lubricante o atenuar cargas puntuales, evitando así posibles daños prematuros y paradas imprevistas.

SKF Insight también permite medir la carga real que soporta un rodamiento y no la carga nominal de diseño del sistema. Se trata de un dato importante para mejorar el diseño de productos futuros.

Los rodamientos inteligentes todavía no están disponibles como producto estándar, pero la tecnología está disponible como solución personalizada para aquellos clientes que lo soliciten.
Brian Murray, Jefe de Innovación de SKF en el Mercado Industrial, presentó el proyecto SKF Insight al Consejo de Innovación de la empresa hace unos cinco años.

“SKF es una referencia global en lo que respecta al diseño y selección de rodamientos”, dice. “SKF también es líder mundial en tecnología de monitorización de estado. La idea era aunar estas dos cualidades para crear ofertas novedosas y únicas”.

La propuesta de Murray llegó en buen momento. El desarrollo de tecnologías inalámbricas industriales ha contribuido a la hora de convertir el concepto de “rodamiento inteligente” en una realidad. Antes del lanzamiento en la Hannover Messe, se probó la tecnología con algunos clientes clave en sectores como la energía eólica, ferrocarriles y metales.

Una vez confirmado el potencial de SKF Insight, SKF estudia cómo optimizar el uso de la tecnología. El EISLAB (Laboratorio de Sistemas Integrados de Internet) de la UTL está investigando la mejor forma de captar y transmitir las señales emitidas por rodamientos inteligentes.

“Al rodamiento se le fija un sensor de, aproximadamente, un centímetro cúbico de tamaño”, dice Jerker Delsing, profesor de electrónica industrial de la UTL. “Con este sensor, el rodamiento se convierte en su propio servidor web y se comunica inalámbricamente con el mundo exterior”.

Mientras tanto, el departamento de Elementos de Máquinas de la UTL trabaja interpretando las señales recibidas. “Las convertimos en ‘datos de estado’ que nos dicen qué está pasando en el interior del rodamiento”.

El profesor Uday Kumar, del departamento de Ingeniería de Operaciones y Mantenimiento de la UTL, se dedica a interpretar los datos operativos de los rodamientos que reciben los propietarios de los equipamientos y a ayudarles a tomar las decisiones correctas.

 

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