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Las ciudades inteligentes replantean la movilidad

Las ciudades inteligentes replantean la movilidad

Las poblaciones urbanas crecen a un ritmo sin precedentes y la movilidad se ha convertido en una prioridad. El sector del transporte está ayudando a las ciudades a crear formas más limpias, más resistentes y más eficientes de transportar personas y mercancías.

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Hoy, poco más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, pero en el año 2050, la población urbana ya sumará más de dos tercios del total. Las ciudades constituyen vibrantes centros económicos, culturales y políticos, pero también consumen cantidades enormes de recursos. Actualmente, generan más del 70% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Gestionar con éxito este crecimiento urbano explosivo se ha convertido en una prioridad global, sobre todo como consecuencia de la preocupación creciente por el cambio climático. Mejorar la movilidad es crucial. Actualmente muchas ciudades carecen de las infraestructuras necesarias para satisfacer las necesidades de transporte que su crecimiento demográfico ha creado. Los sistemas de transporte inteligentes del futuro deberán ser menos intensivos en carbono y energía, y más eficientes.

Como fuente destacada de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el sector del transporte afronta la responsabilidad y la oportunidad de configurar el futuro del transporte urbano. Todos los sectores de transporte, desde los automóviles y los autobuses hasta los ferrocarriles, avanzan hacia sistemas de transporte urbano más sostenibles.

Según ONU-Hábitat, la agencia de las Naciones Unidas responsable del desarrollo urbano sostenible, en 2050, el número de pasajeros-kilómetro puede haberse triplicado o cuadruplicado respecto del año 2000.

Las ciudades inteligentes replantean la movilidad
Las ciudades inteligentes replantean la movilidad

Una expansión urbana de carácter disperso exacerba el problema, porque provoca una dependencia creciente del vehículo particular. En muchas ciudades, la congestión y los atascos son muy comunes e impactan en la vida urbana a través de la contaminación, el estrés acústico y los accidentes.

Más del 80% de las personas que viven en áreas urbanas donde se monitorea la contaminación atmosférica están expuestas a niveles de contaminación que superan los límites de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El transporte es responsable de una parte importante de la contaminación atmosférica urbana, con impactos adversos sobre la salud humana.

Por otra parte, en las ciudades, la contaminación acústica resulta especialmente nociva. El ruido generado por el tráfico rodado es la segunda fuente más perjudicial de estrés medioambiental en Europa, detrás de la contaminación atmosférica, y puede causar varios problemas de salud a corto y largo plazo, de acuerdo con la OMS.

La movilidad futura tiene el potencial de mejorar la calidad y el modo de vida de miles de millones de personas gracias a la implementación de un sistema de transporte bajo en carbono. Ciudades y empresas con visión de futuro están adoptando nuevas tecnologías y nuevos modelos de negocio para esta nueva era de la movilidad. Los vehículos autónomos (VA), los vehículos eléctricos (VE) y los modelos de movilidad compartida pueden reducir las emisiones, las partículas en suspensión, la congestión y los accidentes de tráfico, y mejorar la accesibilidad. Las opciones de transporte son cada vez más multimodales, conectadas, autónomas y eléctricas, y producen menos emisiones y congestión.

Las ciudades inteligentes replantean la movilidad
Las ciudades inteligentes replantean la movilidad

Los automóviles particulares constituyen la mayor fuente de GEI relacionados con el transporte. Mientras en las ciudades no se implemente un modelo más multimodal y menos centrado en los automóviles, estos últimos tendrán que ser más limpios y ecológicos. A lo largo de su vida útil, los vehículos eléctricos a batería contribuyen mucho menos al calentamiento global que los vehículos de gasolina, y son cada vez más limpios.

Según la Union of Concerned Scientists (Unión de Científicos Preocupados), “los VE generan la mitad de las emisiones de un automóvil convencional a lo largo de su vida útil”.

Ante el abaratamiento progresivo de las baterías y el endurecimiento de las normas sobre consumo y contaminación, los fabricantes están apostando por modelos 100% eléctricos. En 2018, Ford Motor Company anunció que gastará 11 000 millones de dólares, más del doble de la inversión actual, para llevar 40 vehículos eléctricos al mercado para 2022.

Este anuncio marca el final del automóvil propulsado exclusivamente por motores de combustión.
Håkan Samuelsson, presidente y director ejecutivo, Volvo Cars

En 2017, Volvo Cars anunció que, a partir de 2019, todos sus nuevos modelos serán ­eléctricos o híbridos. “Este anuncio marca el final del automóvil propulsado exclusivamente por motores de combustión”, declaró Håkan Samuelsson, presidente y director ejecutivo de la empresa. Volvo fue el primer fabricante tradicional en poner una fecha a la eliminación de los automóviles propulsados exclusivamente por motores de combustión interna. Proyecta vender un total de 1 millón de vehículos eléctricos para 2025, es decir, un 50% de sus ventas totales.

Una opción es replantear el transporte público: crear sistemas de alta capacidad que utilicen una combinación de metro, tren ligero y autobús de tránsito rápido. Los autobuses eléctricos y los autobuses híbridos de gas natural comprimido (GNC) consumen un 30% menos de combustible y tienen más espacio para transportar a más pasajeros. Volvo Buses y Siemens colaboran en la construcción de sistemas de autobuses eléctricos, con estaciones de carga en ciudades de todo el mundo, como Copenhague, Hamburgo y Montreal. En 2018, el sistema de transporte público de Nueva York puso en marcha un programa piloto de tres años con 10 autobuses 100% eléctricos para reducir las emisiones. Otros 100 autobuses con GNC sustituirán a los autobuses diésel. La autoridad de transporte urbano de Estocolmo se ha propuesto eliminar de su flota todos los autobuses propulsados por combustibles fósiles para 2025.

Los biocombustibles ofrecen las reducciones más rápidas de las emisiones de CO2 y la electrificación es la opción más rentable.
Henrik Henriksson, presidente y director ejecutivo de Scania

Scania, uno de los principales fabricantes de camiones, autobuses y autocares, ha anunciado su apoyo al transporte comercial sin combustibles fósiles, con horizonte en 2050. En su Foro de Transporte Sostenible celebrado en mayo de 2018, Henrik Henriksson, presidente y director ejecutivo de Scania, afirmó: “podemos reducir más de un 20% las emisiones de CO2, incluso con los sistemas de transporte actuales, con una gestión más inteligente, por ejemplo, optimizando las rutas y mejorando la gestión de cargas. Por otra parte, distintas opciones a nivel de combustible y sistema de propulsión están abriendo caminos hacia un futuro sin combustibles fósiles. Los biocombustibles ofrecen las reducciones más rápidas de las emisiones de CO2 y la electrificación es la opción más rentable”.

China también está avanzando rápidamente hacia un transporte más sostenible, en gran parte por sus graves problemas de contaminación atmosférica. Las inversiones chinas en vehículos eléctricos figuran entre las más ambiciosas del mundo. En Shenzhen, una ciudad de 12 millones de habitantes al norte de Hong Kong, la flota entera de autobuses –16 359 vehículos– se convirtió en 100% eléctrica en 2018, según CleanTechnica, un sitio web dedicado a tecnologías limpias. El siguiente paso será la electrificación de su flota de más de 17 000 taxis.

Los sistemas de tren ligero también ayudan a reducir la congestión y la contaminación, sobre todo en las horas pico. El sector ferroviario, al igual que los demás sectores del transporte, se ha ido alejando de los combustibles fósiles para adoptar nuevas formas de energía, incluidas las pilas de combustible de hidrógeno y las baterías.

Las ciudades inteligentes replantean la movilidad
Las ciudades inteligentes replantean la movilidad

Tras un comienzo gradual, el paso a las energías renovables se ha intensificado recientemente. Además de los avances logrados en las tecnologías renovables, la revolución del transporte ferroviario también viene impulsada por mejoras en el almacenamiento de energía en las baterías.

En Europa, las redes de trenes ligeros y de cercanías ya incorporan tecnología de batería. Se están electrificando tramos de vía cada vez más extensos. En Alemania, el proveedor integrado de transporte Alstom está probando su tren Coradia iLint, que combina hidrógeno y oxígeno en una pila de combustible interna para generar electricidad. Se prevé que estos trenes de pasajeros entren en servicio en 2018.

En 2015, Network Rail del Reino Unido probó en la red ferroviaria británica el primer tren de pasajeros impulsado por batería en más de medio siglo. “[Son] más silenciosos y más eficientes que los trenes diésel”, admitió un portavoz de Network Rail.
  

Ante la expansión de las poblaciones urbanas, los urbanistas y el sector del transporte deben replantear la movilidad. Tecnologías nuevas, como los vehículos autónomos, la inteligencia artificial y los servicios conectados, están propiciando nuevas formas de movilidad personal, plataformas para compartir viajes y soluciones de transporte público.

Integrar los modelos de movilidad nuevos y existentes exigirá colaboración entre el sector privado y el público, innovación continua y una hoja de ruta para una infraestructura accesible, eficiente, resistente y baja en carbono que satisfaga las necesidades de cada ciudadano urbano.