Industria

Perspectiva saludable

El sector industrial no es el único que puede beneficiarse de una mayor eficiencia. En Estados Unidos, SKF ayudó a una clínica a trabajar de forma más inteligente, lo que supuso también una mejora en la atención a los pacientes con diabetes.

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Datos

Mejor atención al paciente
La colaboración entre Partners in Family Health y SKF ha permitido lograr mejoras concretas en la atención a los pacientes. Algunos ejemplos son:

Pruebas oculares anuales
La diabetes puede dañar la retina, hasta el punto de provocar la ceguera, pero muchos pacientes son reacios a someterse a un chequeo anual de la vista. En 2011, sólo el 42% de los pacientes de la consulta acudían a realizarse pruebas oculares. En 2013, esa cifra había subido al 65%.

Exámenes anuales de los pies
La diabetes puede provocar problemas circulatorios que, si no se tratan, pueden obligar a amputar dedos u otras partes del pie. Entre 2011 y 2013, el número de pacientes que se sometían a exámenes clínicos del pie en la consulta de York subió del 33% al 70%.

Seguimiento hospitalario
En el pasado no siempre se informaba a la consulta del ingreso de un paciente en el hospital ni de qué medicamentos se le habían recetado. Ahora los expedientes hospitalarios se transfieren automáticamente a la consulta y el personal de la misma llama a los pacientes poco después del alta.

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Partners in Family Health

Matthew Metz

Cuando la consulta médica Partners in Family Health en York, Pensilvania, se tomó en serio lo de ser más eficiente, contó con el apoyo de todos.

Enfermeras y médicos apuntaron sus recorridos, analizaron los tiempos de espera de los pacientes e incluso anotaron la velocidad de medición de sus termómetros. Gracias a este análisis tan minucioso, la clínica pudo identificar una serie de prácticas con las que se desperdiciaba tiempo. Uno de los pequeños problemas a los que debían hacer frente era la continua caída de los cables de alimentación de los ordenadores portátiles. La solución fue sencilla: sujetarlos con clips.

Sharon Simpson, enfermera de asistencia primaria, dice que el personal también adquirió habilidades nuevas como aprender a utilizar Excel y PowerPoint.

En 2011 la consulta aunó fuerzas con Matthew Metz, experto de SKF en eficiencia empresarial. El objetivo era el de mejorar el tratamiento en la consulta de diabetes, una enfermedad cada vez más extendida en Estados Unidos debido, en parte, a las altas tasas de obesidad.

Simpson explica que la diabetes afecta a pacientes cada vez más jóvenes. “El aumento de la prevalencia impacta en los costes sanitarios, sobre todo porque la diabetes se asocia a otros problemas de salud a nivel ocular, cardiovascular y circulatorio”.

Datos recientes muestran que Pensilvania es el 12º estado con la tasa más alta de diabetes. Pensilvania centro, donde se encuentra la consulta, es el lugar que han elegido varios fabricantes importantes de bollería industrial y productos de picoteo para establecer sus sedes. Metz, director de excelencia empresarial de SKF y experto Seis Sigma en eficiencia, vive en Hanover, Pensilvania, y describe la región como la capital mundial del aperitivo. “La tentación nos rodea”, dice.

Metz se reunió semanalmente con el personal. Explica: “No aplicamos el método clásico para la solución de problemas, basado en el ‘pienso’, ‘recuerdo’ y ‘he visto’. En su lugar, nos centramos en recoger datos”.

Más que buscar la eficiencia en sí, el objetivo fue mejorar la calidad de la atención médica. “Queríamos reducir el uso ineficiente de recursos y gestionar bien el tiempo para poder así atendender mejor a nuestros pacientes”, dice Simpson.

La colaboración entre SKF y la consulta médica fue obra de la Fundación Robert Wood Johnson como parte de una iniciativa más amplia para mejorar la atención médica en las comunidades estadounidenses, a través de una organización llamada Aligning Forces for Quality (Alineando Fuerzas para la Calidad).

La Dra. Adelle Kurtz, especialista en medicina de familia, dice que cuando Metz llegó a la consulta de York “ni siquiera sabíamos cuántos pacientes tenían diabetes”.

Resultó que 800 de los 6.000 pacientes atendidos por la consulta eran diabéticos. Sin embargo, el software de la consulta no estaba preparado para identificarlos. “Antes de tener datos estadísticos sobre el funcionamiento de nuestra consulta, dábamos por sentado que lo hacíamos bastante bien”, dice. “Pero luego vimos que había áreas donde podíamos mejorar”.

Margaret Lewis, gerente de la clínica, afirma: “Nuestro trabajo ha cambiado radicalmente. Incluso ahora tratamos la contabilidad por separado”.

En total, Metz y la plantilla de la consulta identificaron 32 áreas de ineficiencia y encontraron soluciones para 27. Lo más importante, encontraron formas de mejorar la atención a largo plazo de los pacientes con diabetes.

No siempre fue fácil implantar los cambios. “Hubo algunos problemillas al principio”, recuerda Simpson. “Todos esos gráficos radiales – ¿o eran de barras?”.

Metz dice que sus 24 años en SKF le han enseñado que la gente a veces se resiste a utilizar técnicas que mejoran la eficiencia, a pesar de su eficacia. “La consulta hizo un trabajo magnífico”, dice. “La evolucion estadística muestra que sus esfuerzos no fueron en vano. Aprendí mucho al ver cuánto tardaron las iniciativas en ser efectivas”.

Metz ya no trabaja con la consulta pero el personal médico sigue reuniéndose cada dos semanas para discutir nuevas formas de mejorar. También comparte su experiencia y logros con otros grupos de atención primaria de la región.

A la larga, la consulta espera homologarse como Centro Médico Enfocado en el Paciente (Patient-Centred Medical Home), una prestigiosa denominación utilizada para referirse a las consultas que buscan llegar a los pacientes de manera proactiva, en vez de esperar a que enfermen. “En el caso de los diabéticos, promovemos la auto-gestión de la enfermedad, más allá de la simple toma de medicamentos”, dice Kurtz.

Simpson explica que los resultados ya son visibles. En la zona de York, el número de pacientes atendidos en el servicio de urgencias ha bajado en los dos últimos años, gracias a la mejora en la atención primaria. Cambios como estos pueden ayudar a frenar el alza descontrolada de los costes sanitarios en Estados Unidos.